sábado, 16 de mayo de 2009

Placeritos



La vida está compuesta por pequeños placeres. Esos que nos persiguen cuando vamos caminando al trabajo, o cuando nadie nos ve, pero sí que están ahí. Ocultos entre nuestros defectos o simplemente mañas. Capaces de hacernos cambiar o dejar, y dejar..y volver a dejar. Bueno, la cosa es que son unos cuantos. (En secreto digo muchos) Vergonzosos algunos pero en general, tan agradables para mi como para nadie. La maravilla mas grande hecha por los italianos fué la Nutella. Esa pasta color marrón, empalagosa y suave a la vez, de avellana y cacao me produce una explosion entre mis dientes, paladar y boca juntos. Como una sinfonía orgullosa de cantar. Y el "extra" placer es meter los dedos dentro de el el frasco. No se compara. Asi como meter los dedos lentamente en los sacos de legumbres y granos, algo que me dijo mi amiga televisiva Amelie hace un par de años. A la distancia; desde Francia a Venezuela un placer tan barato y escondido que nadie es capaz de decir. ¡Que insólito! ¿Por qué las pequeñas cosas son para los infantiles? Tampoco puedo dejar el olor a cola fria (pegamento), que parecía adictivo, asi como reventar las pelotitas de las bolsas plasticas de embalaje. El olor a "nuevo" tambien es reconocido por mis narices, tal cual es mantenerse bajo la ducha de agua caliente por unos minutitos mas sin pensar en el calentamiento global ni en los de greenpeace (con todo respeto) Simplezas mias, ocultas entre responsabilidad, seriedad e inteligencia que algunos dicen llamar madurez.
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